8.2.18

Muerte y funeral de Piotr Kropotkin

La noche del 21 de diciembre de 1919, junto con otros 248 prisioneros políticos, Emma Goldman fue deportada de EEUU. Su destino fue la Rusia bolchevique, país que recorrió durante dos años. Su experiencia, ilusionada al principio, desengañada después, la contó en Mi desilusión en Rusia, un texto que ahora se ha traducido en su integridad por primera vez al castellano. Llegará a las librerías este febrero, editado por El Viejo Topo.
Cuando llegué a Moscú en enero de 1921, me enteré de que Piotr Kropotkin estaba aquejado de neumonía. Inmediatamente, me ofrecí a cuidar de él, pero como ya le estaba asistiendo una enfermera y la dacha de Kropotkin era demasiado pequeña como para dar cobijo a visitas extraordinarias, decidimos que Sasha Kropotkin, quien por entonces se hallaba en Moscú, iría a Dmítrov para comprobar si mi presencia allí era realmente necesaria. Mi idea inicial era viajar a Petrogrado al día siguiente. Estuve esperando la llamada desde el pueblo hasta el mismo momento de mi partida. Al no llegar, supuse que Kropotkin se estaría recuperando. Dos días después, ya en Petrogrado, Rávich me informó de que Kropotkin había empeorado y que me estaban reclamando para que me personara enseguida en Moscú. Me puse en camino de inmediato, pero por desgracia mi tren se retrasó diez horas, así que llegué a Moscú demasiado tarde para hacer la conexión con destino a Dmítrov. No había por entonces trenes matutinos que llevaran al pueblo, así que hasta la tarde del 7 de febrero no pude finalmente ocupar el asiento de un tren rumbo a mi destino. Luego, la locomotora se fue a por combustible y no regresó hasta la una de la madrugada del día siguiente. Cuando por fin llegué a la dacha de Kropotkin, el 8 de febrero, conocí la terrible noticia de que Piotr había fallecido hacía más o menos una hora. Había requerido mi presencia en repetidas ocasiones, pero yo no había estado allí para prestar un último servicio a mi querido maestro y camarada, uno de los espíritus más grandes y nobles del mundo. No se me concedió el don de pasar junto a él sus últimas horas. Ahora al menos, permanecería allí hasta que le condujeran al lugar de su último reposo.
Dos cosas me habían impresionado en especial durante las dos visitas previas que había hecho a Kropotkin: su ausencia de resentimiento hacia los bolcheviques y el hecho de que nunca hubiera aludido a sus apuros y privaciones. Solo entonces, mientras la familia se preparaba para el funeral, me enteré de algunos detalles de su vida bajo el régimen comunista. A comienzos de 1918, Kropotkin había reunido en torno a él a algunos de los especialistas más capaces en política económica. Su intención era realizar un meticuloso estudio de los recursos de Rusia, reunir su exposición en monografías y llevarlos a la práctica durante la reconstrucción industrial del país. Kropotkin era el editor al cargo del proyecto. El primer volumen estaba listo, pero nunca llegó a ser publicado. La Liga Federalista, nombre por el que era conocido este grupo de científicos, fue disuelta por el Gobierno y todo el material confiscado.
Acusada de estar implicada en el asesinato del presidente McKinley, Emma fue detenida en 1901.
En dos ocasiones fueron requisadas las viviendas de Kropotkin en Moscú, viéndose la familia forzada a buscar otro alojamiento. Fue entonces, después de aquellas experiencias, cuando los Kropotkin se mudaron a Dmítrov, donde el viejo Piotr se convirtió, en contra de su voluntad, en un exiliado. Kropotkin, cuya casa había reunido en el pasado lo más florido del pensamiento y las ideas de cualquier lugar, se veía ahora obligado a llevar la vida de un recluso. Sus únicos visitantes eran campesinos y trabajadores del pueblo y algunos miembros de la intelectualidad que tenían por costumbre acudir a él con sus problemas y desgracias. Él siempre había estado en contacto con el mundo gracias a un gran número de publicaciones, pero en Dmítrov no tenía acceso a esas fuentes. Sus únicos canales de información allí eran los dos periódicos gubernamentales, Pravda e Izvestia. También se encontró muy limitado en lo referente a su trabajo sobre la nueva Ética una vez se fue a vivir al pueblo. Se sentía mentalmente hambriento, lo que para él suponía una tortura mayor que la malnutrición física. Es cierto que le daban un payokmejor que al individuo medio, pero incluso así este resultaba exiguo para mantener sus debilitadas fuerzas. Afortunadamente, de tanto en tanto recibía, de muy distintas procedencias, ayuda en forma de provisiones. Sus camaradas del extranjero, así como los anarquistas de Ucrania, a menudo le enviaban paquetes de comida. En una ocasión, recibió algunos regalos de parte de Majnó, por entonces proclamado por los bolcheviques como el terror de la contrarrevolución en la Rusia meridional. Los Kropotkin sentían en particular la falta de luz. Cuando les visité en 1920, se consideraban afortunados por estar en disposición de tener una habitación iluminada. La mayor parte del tiempo, Kropotkin trabajaba bajo el titilar de una minúscula lámpara de aceite que casi le había dejado ciego. Solía pasar sus notas a máquina durante las breves horas del día, tecleando lenta y dolorosamente cada una de las letras.
Sin embargo, no fue su falta de comodidad lo que fue minando sus fuerzas. Fue la idea de que la Revolución había fracasado, los apuros de Rusia, las persecuciones y los rasstrels–los fusilamientos– sin fin, lo que convirtió los dos últimos años de su vida en una verdadera tragedia. Intentó hacer entrar en razón a los dirigentes de Rusia en dos ocasiones: la primera, protestando contra la supresión de todas las publicaciones no comunistas; la segunda vez, contra la bárbara práctica de tomar rehenes. Desde que la Checa había comenzado sus actividades, el Gobierno bolchevique había oficializado la toma de rehenes. Viejos y jóvenes, madres, padres, hermanas, hermanos, incluso niños, eran mantenidos como rehenes por el supuesto delito de alguien de su familia y del que a menudo no sabían nada. Kropotkin consideraba aquellos métodos inaceptables bajo cualquier circunstancia.
Imágenes del entierro
En el otoño de 1920, miembros del Partido Socialista Revolucionario que habían logrado salir al extranjero, amenazaron con represalias si la persecución comunista de sus camaradas continuaba. El Gobierno bolchevique anunció en su prensa oficial que por cada víctima comunista se ejecutaría a diez socialistas revolucionarios. Fue entonces cuando los famosos revolucionarios Vera Figner y Piotr Kropotkin enviaron sus protestas a quienes ostentaban el poder en Rusia. Señalaron que esas prácticas eran la peor mácula que podía caer sobre la Revolución Rusa, un mal que ya había provocado unos resultados terribles durante sus últimos coletazos: la historia nunca perdonaría ese proceder.
La otra protesta se llevó a cabo en respuesta al plan del Gobierno de «liquidar» todos los negocios privados del mundo de la edición, incluyendo los de las cooperativas. La protesta se dirigió a la presidencia del Congreso Panruso de los Sóviets, que por entonces estaba celebrando una sesión. Sería interesante resaltar que el propio Gorki, un funcionario del Comisariado de Educación, había enviado también una protesta parecida. En su queja, Kropotkin pedía que se prestara atención al peligro que una política como aquella supondría para todo el progreso, de hecho, para todo el pensamiento, e hizo hincapié en que un monopolio estatal de esas características prácticamente imposibilitaría el trabajo creativo. No obstante, las protestas no surtieron efecto. A partir de ahí, Kropotkin comprendió que era inútil recurrir a un gobierno al que el poder había enloquecido.
Durante los dos días que pasé en el hogar de los Kropotkin, conocí más detalles de su vida personal que durante todos los años que le había conocido. Ni siquiera sus amigos más próximos estaban al tanto de que Piotr Kopotkin era un artista y un músico de gran talento. Entre sus efectos, descubrí una colección de pinturas de mucho mérito. Amaba la música con pasión y había llegado a ser un músico de rara capacidad. Gran parte de su tiempo libre lo pasaba ante el piano.
Y ahora yacía en su sofá, en su pequeña sala de trabajo, aparentemente plácidamente dormido, con su expresión tan amable en muerte como lo había sido en vida. Miles de personas peregrinaron hasta la dacha de Kropotkin para rendir homenaje a aquel gran hijo de Rusia. Cuando sus restos fueron trasladados a la estación para ser conducidos a Moscú, todos los habitantes del pueblo asistieron al impresionante cortejo fúnebre para expresar su último y afectuoso adiós al hombre que había vivido entre ellos como amigo y camarada.
Y fueron los amigos y camaradas de Kropotkin quienes decidieron que serían las organizaciones anarquistas las que debieran hacerse cargo en exclusiva del funeral, de modo que a este fin se constituyó en Moscú la Comisión para el Funeral de Piotr Kropotkin, integrada por representantes de varios grupos anarquistas. El Comité envió un cable a Lenin, pidiéndole que ordenara la liberación de todos los anarquistas encarcelados en la capital, dándoles así la oportunidad de participar en el funeral.
Debido a la nacionalización de todo el transporte público, de los negocios de imprenta y demás, la Comisión para el Funeral organizada por los anarquistas se vio obligada a recurrir al Sóviet de Moscú para que este le permitiera llevar a buen puerto el programa del funeral. Habiendo sido privados los anarquistas de su propia prensa, la Comisión tuvo que solicitar a las autoridades la publicación del material relacionado con el plan del entierro. Después de discutir considerablemente, se logró el permiso para imprimir dos folletos y para publicar un boletín de cuatro páginas que conmemorara la figura de Kropotkin. La Comisión pretendía que la publicación fuera editada sin censura y declaró que su contenido estaría formado por apreciaciones sobre nuestro fallecido camarada, sin incluir cuestiones polémicas. Esta pretensión fue categóricamente rechazada. Al no tener otra opción, la Comisión se vio forzada a ceder, así que se enviaron los manuscritos a la censura. Para evitar la posibilidad de quedarse sin ninguna publicación conmemorativa a causa de las tácticas retardatorias del Gobierno, la Comisión para el Funeral resolvió abrir, bajo su responsabilidad, una imprenta anarquista que las autoridades gubernamentales habían clausurado. El boletín y los dos folletos se imprimieron en ese establecimiento.
En el centro, Emma Goldman dirigiéndose a los presentes en el entierro
En respuesta al cable enviado a Lenin, el Comité Central Ejecutivo Panruso de los Sóviets resolvió «proponer a la Comisión Extraordinaria Panrusa (VCheK) que soltara, siguiendo su propio criterio, a los anarquistas encarcelados para que participaran en el funeral de Piotr Kropotkin». A los delegados enviados a la Checa se les preguntó si la Comisión para el Funeral garantizaría el regreso de los prisioneros. Ellos respondieron que esa cuestión no había sido tratada. Acto seguido, la Checa rechazó liberar a los anarquistas. La Comisión para el Funeral, al ser informada sobre cómo había evolucionado la situación, garantizó de inmediato el regreso de los prisioneros una vez cebrado el entierro. Sin embargo, la Checa respondió que no había anarquistas en prisión que, a juicio del director de la Comisión Extraordinaria, pudieran ser liberados con ocasión del funeral.
Los restos del fallecido fueron velados en la Sala de las Columnas del Templo Obrero de Moscú. La misma mañana del funeral de Kropotkin, la Comisión decidió informar a la gente allí congregada de la falta de confianza demostrada por las autoridades y, en consecuencia, se sacaron del Templo todas las coronas enviadas por cualquier institución oficial de los comunistas. Temerosos ante la posibilidad de quedar públicamente comprometidos, los representantes del Sóviet de Moscú por fin dieron palabra de que todos los anarquistas encarcelados en Moscú serían inmediatamente puestos en libertad para que asistieran al funeral. No obstante, también faltaron a aquella promesa, pues solo soltaron a siete anarquistas de la «cárcel interna» de la Comisión Extraordinaria. Ninguno de los anarquistas presos en la cárcel de Butyrka asistió al funeral. La explicación oficial fue que los veinte anarquistas confinados en esa prisión habían rechazado la oferta de las autoridades. Más tarde, visité a los prisioneros para evaluar los hechos del caso. Ellos me informaron de que un representante de la Comisión Extraordinaria trató de imponerles la asistencia individualizada, haciendo algunas excepciones en casos concretos. Los anarquistas, conscientes de que la promesa de la liberación temporal era colectiva, exigieron que las condiciones se respetaran. El representante de la Checa se fue en busca de un teléfono para consultar a sus superiores, según había dicho. Y ya no regresó.
El funeral produjo una imagen impresionante. Fue una demostración única, nunca vista en ningún otro país. Largas colas de organizaciones anarquistas, sindicatos, sociedades científicas y literarias y organizaciones estudiantiles marcharon durante más de dos horas desde el Templo Obrero hasta el lugar de enterramiento, una distancia de siete verstas (aproximadamente, cinco millas). La procesión iba encabezada por estudiantes y niños que portaban las coronas que las diferentes organizaciones habían enviado. Negras pancartas anarquistas y rojos emblemas socialistas ondeaban sobre la multitud. La procesión, de una milla de largo, no precisó en ningún momento de los servicios oficiales para preservar la paz. La multitud mantuvo un orden perfecto, disponiéndose de forma espontánea en varias filas mientras los estudiantes y los trabajadores organizaban una cadena viva a ambos lados de los asistentes.  Al pasar frente al Museo Tolstói, el cortejo se detuvo y se inclinaron los estandartes para honrar la memoria de otro gran hijo de Rusia. Un grupo de tolstoyanos interpretó desde la escalinata del Museo la Marcha fúnebre de Chopin como muestra de amor y reverencia hacia Kropotkin.
El brillante sol de invierno se sumía ya en el horizonte cuando los restos de Kropotkin fueron bajados a su tumba después de que oradores de muchas tendencias políticas hubieran rendido un último tributo a su gran maestro y camarada.
Traducción de Enrique Moya Carrión
Capítulo XXVI del libro de Emma Goldman Mi desilusión en Rusia

24.1.18

(Documental) Vivienda y propiedad privada

Agosto de 2013, el nuevo plan de gobierno SEGUNDA OPORTUNIDAD, expulsa a más de 55.000 personas de la comuna de Puente Alto, y lo hará en Quilicura, Rancagua y varios territorios más de Chile.
¿Cómo se plantean en estos espacios la posibilidad de AUTODETERMINARSE TERRITORIALMENTE?
¿Qué medios para DEFENDERSE legalmente, frente a la represión, violentamente, comunicacional y organizativamente tienen los pobladores?
Año 1925, periódicos anarquistas dedicados específicamente al tema de la vivienda y las expulsiones forzadas por propietarios a arrendatarios de cités y conventillos del centro, relatan las luchas de comunas de arrendatarios libres que intentaron ejercer la autodeterminación, la acción directa y desobediencia civil ante la ley injusta, como medios para evitar los violentos desalojos.
Hoy la necesidad y “sueño” de la casa propia sigue manteniendo el negocio capitalista de la tierra y la inmobiliaria. Una casa para gente rica, que nunca va a alcanzar el que es usurpado constantemente para seguir manteniendo al propietario.
“Luego si la propiedad es un derecho natural, este derecho natural no es social, sino antisocial. Propiedad y sociedad son conceptos que se rechazan recíprocamente; es tan difícil asociarlos como unir dos imanes por sus polos semejantes. Por eso, o la sociedad mata a la propiedad o ésta a aquélla.”
Pierre Joseph Proudhon: “QUÉ ES LA PROPIEDAD”
Fuente: PortalOaca

18.1.18

Infancia ocupada: crecer en Palestina

Cuando cada aspecto de la vida cotidiana está sometido a la ocupación sionista, cada acción y decisión significa una resistencia por reconquistar esa vida.

Oh pícaros niños y niñas de Gaza
que constantemente me molestaban
gritando bajo mi ventana
que llenaban cada mañana con prisas y caos.
Ustedes, que rompieron mi maceta
y se robaron la flor solitaria de mi balcón.
Vuelvan
y griten todo lo que quieran
y rompan todas las macetas
y roben todas las flores
¡Vuelvan…
solo vuelvan!


(Khaled Juma, poeta palestino)
La imagen de Ahed desafiando a efectivos del ejército israelí recorre el mundo y golpea en el orgullo de la ocupación israelí. Por un lado, porque referentes políticos y formadores de opinión gustan jactarse de la superioridad de sus fuerzas armadas, la fuerza por la que conquistan el derecho de los ocupantes. No pueden dejar pasar que una niña ponga en entredicho la imponente autoridad de los conquistadores.
Pero también se debe a que la situación -el arresto de una adolescente menor de edad sacada de su casa por la fuerza junto a su madre, Nariman, a altas horas de la noche-, expone los límites morales que continuamente son quebrados por la ocupación militar israelí del territorio palestino.
La familia Tamimi es reconocida en la zona por su activismo en el Comité Popular de Nabi Salih que organiza a la comunidad. Cuando nos conocimos en octubre de 2016, compartiendo un café en su hogar junto a su madre y su padre Bassem, Ahed llevaba con orgullo la carga puesta sobre su adolescencia. Para su edad se mostraba enormemente consciente del significado de sus actos. Se le iluminaba una sonrisa poco modesta al contar el recibimiento que le dieron en su escuela tras su primer encuentro con los soldados. En su aula había alcanzado la talla de una pequeña heroína. Le ha puesto rostro a una juventud palestina que no se resigna a aceptar la rendición que por años han querido imponerle a su pueblo.
Ella enfrenta a una corte militar de un Estado extranjero que ocupa su tierra y podría pasar hasta diez años de prisión por incitación y ofensas contra la autoridad. Su desafío supone una amenaza potencial y por ello debe de servir un castigo ejemplar. Lo demuestran las reacciones de buena parte de la opinión pública y la clase política local dentro de la sociedad de Israel, que demandaron mano dura contra Ahed y la familia Tamimi por atreverse a humillar la imagen de los soldados israelíes.
El ministro de Eduación israelí, Naftali Bennett, dijo que las Tamimi “deberían terminar su vida en prisión”. Por su lado, el ministro de Defensa, Avigdor Lieberman, prometió los ya comunes castigos colectivos, al decir que “todos los involucrados, no solo la chica sino también sus padres y aquellos alrededor suyo, no escaparán de lo que merecen”.
La triste realidad es que ella ha tenido la “fortuna” de ser acompañada por la atención e indignación internacional; no pueden decir lo mismo los cientos de niños y niñas que han visto su vida ocupada, y las decenas que mueren cada año por balas israelíes y la impunidad que las acompaña. Entre estos está Musaab Firas Tamimi, de 17 años, primo de Ahed, el primer palestino muerto de 2018, asesinado por soldados israelíes que “creyeron” que estaba armado, durante una protesta en la aldea de Deir Nitham.
***
La regularidad y cantidad de las acciones demuestran que el asedio sobre la juventud palestina forma parte de un accionar sistemático que involucra a las fuerzas de ocupación, pero es acompañado por el sistema judicial y la maquinaria mediática y cultural israelí. Su deshumanización vuelve permisible todo tipo de acción a modo de “represalia preventiva”.
El objeto de esto lleva a desarticular la infancia, brutalizar y criminalizar la juventud palestina, forzarles a cargar con una adultez tan incompleta como prematura. Los plazos en prisión interrumpen ciclos escolares. Los desplazamientos fraccionan familias, quiebran relaciones personales y hacen del desarraigo un elemento de la personalidad. La violencia es asimilada en el entendimiento del mundo por parte de los menores.
Cuando no es el fútbol, los chicos en el campo de refugiados de Jalazón juegan a “judíos y palestinos”, a veces con pequeñas piezas de maderas que simulan armas o con piedras. Para la gran mayoría la única interacción que han tenido con un israelí ha sido con policías y soldados.
En la entrada al campo de refugiados de Aida, Shadi Obeidallah sonríe a los visitantes desde un poster con su fotografía. Tenía 13 años cuando un soldado israelí disparó desde una de las torres de vigilancia que franquea Aida, en la ciudad de Belén. La bala le perforó el corazón, matándolo en el acto. Era octubre de 2015.
Defense Children International – Palestine (DCIP) realiza el monitoreo de la violencia sistemática contra la juventud palestina por parte del Estado israelí. Las cifras en “tiempos de paz” hablan por sí solas. En 2015 se registraron 31 muertes de menores de edad; 35 en 2016 y 14 en 2017, por acciones que involucran a efectivos del ejército y la policía israelíes, o civiles armados de las colonias ilegales esparcidas a lo largo de Cisjordania.
Durante la última operación militar a gran escala contra la Franja de Gaza (entre el 9 de julio y el 26 de agosto de 2014) fueron asesinados 533 niños y niñas menores de 18 años, 380 como resultado del bombardeo indiscriminado contra la población civil.
Un caso emblemático golpeó a la familia Bakr, a los pocos días de comenzada la agresión. Ahed y Zakaria, de diez años edad, jugaban al fútbol en la playa con sus primos, Mohamed e Ismail, de once y nueve años. Un proyectil disparado por un navío de guerra israelí acabó instantáneamente con la vida de todo el grupo, a plena luz del día y ante los ojos y cámaras de reporteros que se encontraban en un alojamiento cercano.
Gaza se ha convertido en un caso de estudio en sí mismo por la magnitud de secuelas, físicas y psicológicas, registradas en menores de hasta 9 y 10 años que registran síntomas de stress post-traumático. El colapso de la infraestructura provocado por la agresión militar y el bloqueo israelí dejan a miles de personas sin acceso suficiente a tratamientos necesarios y a un ambiente de contención. Para una infancia forzada a asistir a más funerales que festejos y a convivir con el ruido de explosiones y aviones militares, la guerra continúa más allá de cada “temporada” de violencia.
En su sitio web, DCIP estima que cada año entre 500 y 700 niños y niñas de hasta 12 años son detenidos y procesados por el sistema de cortes militares de Israel. La “ofensa” más común que se les imputa es arrojar piedras a los soldados.
DCIP también informó que entre el 6 y el 19 de diciembre de 2017, 77 menores de edad fueron apresados; es decir, en las primeras dos semanas después de que el gobierno de Donald Trump decidiera reconocer deliberadamente a Jerusalén como capital de Israel. Los testimonios abundan sobre el abuso y la humillación que los grupos de soldados desatan sobre los jóvenes, que a menudo deben atravesar días de detención e interrogatorio sin acceso a abogados y sin poder contactar a sus familias.
Las evidencias son desbordantes y los análisis abundan, llenaríamos libros enteros con tan solo poner nombre y rostro a cada una de las historias de vida atravesadas por la ocupación israelí. Desde la última Intifada, o insurrección popular de principios del siglo XXI, ha habido un esfuerzo sistemático por hacer de la juventud palestina un objetivo específico de la violencia institucional israelí, ejercida a través del aparato policial/militar, judicial y de los medios de comunicación.
Vistos como “amenazas en desarrollo”, el aparato de la ocupación israelí se ha propuesto disciplinar y amedrentar a la población palestina desde su infancia.
La organización de derechos humanos y prisioneros Addameer describe en detalle el funcionamiento de la “justicia” israelí. En los últimos años, una serie de órdenes militares y fallos judiciales ha permitido la detención de menores de hasta 12 y 13 años de edad durante 24 horas antes de su traslado al juzgado; 48 horas en el caso de 14 y 15 años, extensibles por otras 96 para interrogatorios por la policía. A partir de los 16 años ya se establecen criterios similares a los que reciben después de la mayoría de edad.
Un aspecto fundamental dentro de todo esto: los civiles judíos israelíes son llevados ante juzgados civiles, y enjuiciados como adultos a partir de los 18 años, con las garantías y obligaciones que eso confiere. En el caso de personas de origen palestino, se les juzga como adultas a partir de los 16 años frente a un corte militar, donde los impedimentos para acceder a abogados, el acoso y los maltratos físicos y psicológicos durante el encierro preventivo y los interrogatorios son sistemáticos. Esto refleja el racismo institucionalizado que forma los cimientos del proyecto social y político sionista.
Esta es la realidad que desafían niños y niñas como Ahed, la realidad de crecer bajo y a pesar de la ocupación. En esa aptitud de buscar la vida y defenderla está el golpe que hiere la arrogancia del ocupante. Cuando cada aspecto de la vida cotidiana está sometido a la ocupación, cada acción y decisión significa una resistencia por reconquistar esa vida.
El Furgón
Julián Aguirre/La Haine

27.10.17

(Pronunciamiento) Por la defensa del territorio Norte de Puebla

Fotografía: Leticia Ánimas-R. Ex.
A los pueblos originarios de México y el mundo
A los trabajadores y trabajadoras del campo y la ciudad
A los medios de comunicación
Al gobierno federal y del estado de Puebla.
Desde el Totonacapan en la Sierra Norte de Puebla, hombres y mujeres originarios de los pueblos totonaco y maseual alzamos nuestra voz y reafirmamos nuestro derecho a la libre determinación y al territorio que habitamos y que por cientos de años hemos cuidado. Exigimos respeto a nuestra identidad, a nuestra decisión de vivir como pueblos campesinos que producimos para alimentarnos cada día, luchando para recuperar lo nuestro, la organización comunitaria, el trabajo colectivo, la ayuda mutua para cuidar nuestra salud, tener vivienda, nuestras celebraciones para agradecer y festejar la vida.
Por años el gobierno ha intentado negarnos, o utilizarnos cuando le conviene para obtener votos, mano de obra barata o simular ante otros que se preocupa por el pueblo. Nos ha entregado limosnas a través de sus programas oficiales a cambio de sumisión y de silencio ante sus injusticias para favorecer los intereses de los poderosos, de los millonarios y de los partidos. Por mucho tiempo lo toleramos algunas veces por temor, algunas veces por necesidad. Pero ya estamos hartos de soportar ofensas.
Tenemos dignidad y tenemos una historia de la que estamos orgullosos pues muchas veces nuestros antepasados se levantaron y lucharon para frenar la injusticia. Ahora nos toca a nosotros, es tiempo de levantarnos, de defender nuestras vidas, de defender a nuestra Madre tierra, a nuestra Madre Agua. Es tiempo de unirnos y trabajar por todos los medios posibles para que se nos respete como pueblos originarios y campesinos que tanto hemos dado a miles de gentes en las ciudades: agua limpia, alimentos sanos, nuestro trabajo, lugares hermosos para disfrutar y sentir la paz de la madre naturaleza.
Ahora intentan imponernos los proyectos de muerte, quieren que aceptemos la entrada de empresas a quienes se están vendiendo los manantiales, los ríos, el subsuelo para hacer ganancia construyendo hidroeléctricas, minas y proyectos de petróleo y gas profundizando el ciclo de producir más y más mercancías, consumir sin freno para tener más ganancias. Desde el Totonacapan decimos basta ya, alto a esta escalada de producción y consumo sin sentido, que está llevando a la destrucción de la naturaleza y con ello a nuestra propia muerte como humanidad. El mundo no necesita más oro, no necesita más energía generada con petróleo y gas, más crecimiento económico para unos cuantos.
Rechazamos las leyes injustas como las de la Reforma Energética hechas para que empresas de millonarios como Sibelco, Walmart, Grupo México, Sierra oil and gas, que ocupan nuestro territorio y lo desangran, aún a costa de desplazarnos, de que padezcamos hambre y sed, de destruir y contaminar lo que tanto nos ha costado cuidar. Rechazamos la violencia que se ha ejercido sobre nosotros, habitantes del Totonacapan, nos están contaminando el agua y la tierra con su petróleo, nos están robando la tierra que sembramos, están controlando a autoridades municipales, estatales y federales que no tienen valor para cumplir con su obligación de garantizar los derechos indígenas.
Denunciamos a empresas que con máscaras de benefactoras y “responsables” como Comexhidro, engañan, dividen, compran a un peso el metro cuadrado de tierra productiva a hermanos que no saben leer y escribir. A Comexhidro, Walmart, Gesa, Gaya, Almaden Minerals, Frisco, Grupo México, les decimos que dejen ya de generar confrontación, de engañar, de hostigarnos, de amenazarnos. Que el mal gobierno no manda en nuestro territorio, que no los queremos aquí y que no tienen ningún derecho a aprovecharse de los recursos naturales que deben ser para el bien de nuestras comunidades, de nuestras familias y de las generaciones futuras.
Son tiempos difíciles, tiempos en que los caminos de los pueblos se dividen por la acción de partidos políticos, por acciones del crimen organizado para controlar el territorio, que los poderosos buscan controlar a la juventud y a la niñez con dinero, con drogas, con alcohol; que también buscan manipular a las mujeres ofreciéndoles proyectos y dinero.
Hermanos, hermanas de lucha abramos los ojos, no permitamos que nos dominen, no aceptemos sus limosnas, su dinero que lleva sangre pues esos millonarios se han enriquecido a costa de la explotación y el sufrimiento y muerte de hermanos y hermanas trabajadores. No podemos ser cómplices de su corrupción, de su explotación, de su agresión a la madre tierra. Están acostumbrados a comprar conciencias, porque creen que todos tienen un precio.
Pero este día 22 de octubre de 2017 en San Felipe Tepatlán, desde el Totonacapan, le decimos que NO NOS VENDEMOS, que no somos sus esclavos, ni sus sirvientes, que vamos a defender nuestras vidas y a seguir ejerciendo nuestro derecho a la libre determinación, al territorio, a decidir nuestro futuro y cómo queremos vivir.
Aquí y ahora, cientos de comunidades totonacas que vivimos a lo largo del río Ajajalpan y cientos de comunidades del pueblo maseual que habitamos en la sierra norte de Puebla hacemos un compromiso de unidad para defender la vida, los ríos, los manantiales y la tierra a la cual pertenecemos. Hoy es el día de la unidad totonaca-nahua, hoy es el día que se fortalece la lucha en defensa del territorio, hoy es el día en que nos levantamos para decir ya basta a las injusticias. Hoy es el día en que reafirmamos nuestro amor a la paz, a la vida, a la comunalidad. Hoy crece nuestra identidad indígena y con dignidad y orgullo nos comprometemos a avanzar en un proceso de lucha no violenta para seguir existiendo como pueblos originarios y seguir siendo guardianes de la Madre Tierra.
Manifestamos que estamos en pie de lucha, porque nuestra vida como pueblos está en riesgo, quieren exterminarnos, quieren despojarnos del agua y la tierra, quieren destruir nuestra historia, nuestra identidad. Desde aquí les decimos si no hay gobierno que cumpla con su deber, sí hay pueblo que hace valer sus derechos.
Aquí estamos en lucha, defendiendo nuestras vidas y nuestro territorio. Hoy fortalecemos nuestra organización, nuestras identidades totonaca y maseual, nuestra espiritualidad para ser dignos guardianes y guardianas de la madre tierra y de la madre agua, para vivir en paz, con dignidad y alegría.
¡La tierra no se vende, se ama y se defiende!
¡El agua y la tierra no son mercancías!
¡Zapata Vive, la lucha sigue!
Defensores y defensoras del río Ajajalpan
Organización tutunaku nahua en defensa del territorio
Makxtum Kghalhaw Chuchutsipi
Comité del Ordenamiento Territorial Integral de Cuetzalan
Consejo Tiyat Tlali Sierra Norte

7.9.17

El trasfondo de la visita de EPN a Oaxaca

La anunciada visita de Peña Nieto a Oaxaca, está enmarcada en dos negociaciones paralelas para atraer inversiones de empresas transnacionales a México, por un lado la lastimera renegociación gubernamental del Tratado de Libre Comercio para América del Norte y la visita a China efectuada por una delegación del Gobierno Federal, los días 4 al 6 de septiembre de 2017, durante la IX Cumbre BRICS, grupo al que pertenecen Brasil, Rusia, India, China y Sudafrica.
Peña Nieto arriba a Oaxaca directamente desde China, en donde visitó a la empresa Alibaba y tuvo una reunión con Yi Huiman, director del Banco de Industria y Comercio de China. La presidencia afirma que este acontecimiento facilitará los flujos de comercio e inversión.
Al menos tres ocasiones se ha anunciado la “visita presidencial” a la ciudad de Oaxaca, en todas ha sido cancelada. Es el ocaso de la administración federal con los niveles más altos de desaprobación en la opinión pública nacional y como lo señala el semanario ZETA, “del 1 de diciembre de 2012 -cuando Enrique Peña Nieto tomo posesión-al 31 de julio de 2017, semanas antes del Quinto informe, un total de 104 mil 602 personas fueron ejecutadas en el país”. Es en este contexto que decide llegar finalmente a la capital del estado de Oaxaca.
Los intereses económicos del país asiático afectan directamente a los pueblos de Oaxaca; dado que el yacimiento de Hierro más grande del planeta pretende ser explotado por la empresa Xingxing Hanfang Mining Invesment Co Limited, con la extracción de 200 millones de toneladas de hierro puro durante 10 años, en asociación con Altos Hornos de Mexico (AHMSA).
En la firma de ese contrato, fungió como testigo Peña Nieto en una anterior visita a Asia. Según las exploraciones, el yacimiento se extiende por decenas de municipios de la Mixteca, Sierra Sur y Valles Centrales.
Aurelio Nuño Mayer, Secretario de Educación, también formó parte de la comitiva, fue el encargado de presentar en China a la “reforma educativa” como un hecho consumado en todo Mexico y se atrevió a hablar de «los avances en la implementación de la reforma, modelo educativo y en especial de la transformacion pedagógica, con la que se educa para la libertad y la creatividad», en la fantasia gubernamental del cumplimiento de «uno de los cuatro ejes tematicos del Diálogo de Economías Emergentes para la implementación efectiva de la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible, y el Objetivo número 4 se refiere a asegurar educación incluyente y de calidad para todos”. El cuento chino de Nuño Mayer.
A través de la representante de la cámara de comercio, Karla Loyo, las empresas del país asiático, señalaron el pasado 15 de junio de 2017, que esperan el término de la actual administración para avanzar con las inversiones que tienen planificadas en los rubros automotriz, energético, minero, construcción e infraestructura.
«Hasta que no salga Peña Nieto es cuando se verá más llegada de inversión. Porque si los empresarios llegan y hacen relación con gobierno y de pronto se van, tienen que volver a empezar» afirmó Loyo.

2011: VISITA PRESIDENCIAL ENTRE GASES LACRIMÓGENOS Y BALAS DE GOMA
La visita presidencial a la capital oaxaqueña, a cargo de Felipe Calderon, en febrero de 2011, provocó un enfrentamiento de varias horas, entre gases lacrimógenos y disparos efectuados por las fuerzas estatales y federales combinadas, en un entramado que incluyó policía estatal, policia federal, soldados e integrantes del estado mayor presidencial. El saldo final fue de varios heridos de la población que se manifestó, incluida la herida por un disparo de bala en la cabeza, recibido por el joven Carlos Ediel Martínez, quien hasta la fecha presenta secuelas y cuyo caso continúa en total impunidad.
Este acontecimiento es el antecedente a la visita de Enrique Peña Nieto.
Cualquier inversión transnacional venga de donde venga, exige “estabilidad”, la “imposición del estado de derecho”, es decir, la eliminación de las protestas y la toma de control de los territorios para explorarlos y explotar los ansiados “recursos”; es así que la llegada de Nieto está enmarcada en este contexto.
En el caso de las empresas transnacionales provenientes de China, abiertamente han mencionado que ya nada esperan de la actual administración que no sea su salida, resguardando sus intereses para el 2018. En suma, esperan que el camino sea despejado para apoderarse de los recursos mediante las Zonas Economicas Especiales y el anunciado canal en la region del Istmo de Tehuantepec.
Son los proyectos que esperan desmembrar a Oaxaca para satisfacer el voraz apetito de empresas asiáticas, en coordinación con Europa y Norteamérica; un punto importante que no debe perderse de vista en los acontecimientos a partir de este 7 de septiembre de 2017 y la repudiable llegada de un asesino a tierras oaxaqueñas.
Daniel Arellano Chávez 
Fuente RegeneraciónRadio

5.7.17

(Comunicado) Oaxaca: El porqué de la lucha contra la organización FP-14 de junio CNP

Al pueblo de Oaxaca
A las organizaciones civiles
A las organizaciones de Derechos Humanos
A todas las personas solidarias. 
Hacemos de su conocimiento  el  motivo por el que  las personas que habitamos las colonias 
periféricas pertenecientes a la Villa de Zaachila hemos emprendido una lucha conjunta para frenar 
a la organización  “FP-  14 de junio CNP”,  razones que nos han llevado a realizar una serie de 
movilizaciones en el sur de la ciudad y que se agudizaron el día 3 de julio del presente año. 
Desde la primera hora de la mañana del día  lunes  3 de julio,  los  cohetones comenzaron a 
estallar  y la organización “FP-  14 de junio CNP”  inició el ataque contra  los vecinos de la 
colonia Vicente Guerrero en inmediaciones de la carretera hacia Ocotlán, dando inicio a una 
nueva escalada de violencia que se recrudeció con el uso de armas de  fuego de  grueso 
calibre detonadas contra la población desarmada.  Los vecinos que nos intentamos reunir 
en las colonias aledañas a la  colonia  Vicente Guerrero fuimos atacados por grupos armados, 
intimidados y  perseguidos por  el grupo criminal que encapuchados y con arma en mano 
(pistolas, palos, cohetes y piedras)  disuadieron –momentáneamente- la organización. Este 
día transcurrió entre detonaciones de arma de fuego, gas lacrimógeno que la policía lanzó 
al vacío, quema de autos, y con el coraje de tener que enfrentar  a un atacante  que actúa 
impunemente a todas luces, porque que nos reusamos a ser parte de su mafia. 
Esta organización, el Frente Popular 14 de junio “FP-14 de junio CNP”, una escisión del FPR 
(Frente Popular Revolucionario)  y  se forma  en el contexto del movimiento social del año
2006, y  aunque a partir de ese momento  se reivindica a sí misma como  una organización 
que “defiende” las causas sociales, es un organización que funciona de manera clientelar y 
con uso de  violencia;   es decir, si bien ofrece dádivas a sus agremiados: oportunidades de 
empleo en el monopolio del transporte, una fracción de terreno (mismos que son 
conseguidos mediante la ocupación de tierras), programas de “bienestar social” y apoyo a 
la construcción de viviendas; a cambio exige la lealtad incondicional hacia la organización, 
que implica el respaldo total en las marchas, bloqueos, enfrentamientos, y demás 
situaciones que les permitan ganar territorio. Cabe señalar que esta organización aprovecha
el hecho de que el gobierno del Estado no es capaz de garantizar los bienes necesarios para 
la  subsistencia  de las personas, que por lo general son de  escasos recursos económicos  y 
tienen que luchar por conseguir un espacio donde habitar y  sobrevivir, por  lo que afiliarse 
a estos grupos se convierte en una de las pocas alternativas.
Ahora bien, aunque el conflicto de las colonias contra la organización 14 de junio si bien no 
era nuevo, se agudizó desde hace aproximadamente dos meses, cuando las colonias 
cercanas a la “Y” de Zimatlán y Ocotlán pertenecientes al municipio de la Villa de  Zaachila 
comenzaron a ser  víctimas del acoso exacerbado de la organización “FP-14 de junio”, 
principalmente la colonia Vicente Guerrero. 
La agresión comenzó a hacerse visible cuando “la 14 de junio” quiso controlar las obras que 
se llevaban a cabo en las colonias, como sucedió  en la colonia Olimpo, donde a pesar de 
que los vecinos a partir de sus propios recursos buscaban construir una cancha de 
básquetbol y poner revestimiento en las calles, la “14 de junio” hostigó y amenazó a la 
población organizada para que pagaran un permiso a su organización y les permitieran 
llevar a cabo los trabajos, de lo contrario éstos atacarían a la población.   A estas extorsiones 
se sumaron las agresiones a los comerciantes, a quienes la “14 de junio” comenzó a cobrar 
el  “derecho de piso”,  esto es  una renta  por el derecho de venta; los principales negocios 
que fueron objeto de intimidación eran las purificadoras de agua,  las tortillerías, tienditas, 
incluyendo los puestos de comida. Esta situación   los orilló a aumentar los precios de los 
productos,  principalmente de la canasta básica. Los comerciantes manifestaron en 
diferentes asambleas que  fueron amenazados a punta de pistola para que accedieran a 
“unirse” a su organización, y quien se negaba tenía que atenerse a las consecuencias:  la 
destrucción total de su negocio. 
Ante este panorama, a finales del mes de mayo de 2017  la gota derramó el vaso: El día 29 
de mayo un grupo de choque de la “14 de junio” llegó a intimidar a los comerciantes 
establecidos en el tianguis de la colonia Vicente Guerrero,  cobrándoles una cuota para 
“permitirles” su establecimiento y la venta de sus productos en la  localidad. Los 
comerciantes hartos se negaron a pagar un solo peso a una organización ajena a la colonia, 
por lo que se suscitó un primer enfrentamiento. 
Los comerciantes en mutuo acuerdo con los vecinos convocaron a la población de la colonia 
para reunirse y expulsar a esa organización en ese mismo momento. Sonaron las campanas 
y estallaron los cohetes, la colonia  se unió y logró  replegar al grupo armado de la  “14 de 
junio”, siendo la colonia Vicente Guerrero la primera en la ciudad en enfrentar a este grupo 
criminal. En ese momento la población levantó  barricadas en los accesos de la colonia, e 
instalaron  un bloqueo  carretero, y grupos de vecinos organizados velaron  días y noches para 
impedir el reingreso de los integrantes de la organización: taxistas, mototaxistas, y grupos 
armados.  
Debido a que la colonia Vicente Guerrero no era la única que había padecido la violencia de 
esta organización, las demás colonias se sumaron a la lucha,  entre ellas las colonias 
González Guardado, Campo Real, Olimpo, Valle de Reyes, Valle Dorado, Niño artillero, 
Manantial, Guadalupana, Zapoteca, Hermosa provincia, Lomas de la cuesta, Renacimiento 
y Real del Valle, formando oficialmente la Unión de colonias de la Villa de Zaachila el día 30 
de mayo de 2017, para emprender una organización conjunta. 
Pese a la respuesta de las colonias unidas, la organización “14 de junio” intentó mantener 
el control que por años había ejercido en  estas colonias atacando constantemente a la 
población para mantener su poder. Para esto, además de realizar una  serie de bloqueos y 
marchas para exigir al gobierno del estado que sean respetados sus líderes, el  día 9 de junio 
de 2017  dejaron una gran manta colgada de un puente peatonal en el “parque del amor” 
que sentenciaba:  “Si tocan a Don Panchito o a Javier Martínez, más de 40 mil agremiados 
de la organización 14 de junio CNP desestabilizarán la capital del estado y las regiones” (FP-14 de junio CNP: 2017).  Esta frase fue acompañada de la amenaza de “sacar” al  agente 
municipal de la colonia Vicente Guerrero Francisco Valencia, su suplente, y a la presidenta 
municipal Maricela Martínez de la Villa de Zaachila, entre otros. La finalidad era sembrar el 
terror para defender a sus líderes.
Paralelamente  las colonias unidas  además de realizar una gran marcha para exigir  a las 
autoridades la expulsión y aprehensión de los líderes de este grupo, comenzaron a generar 
otras estrategias para la defensa, incluso levantaron una serie de denuncias  ante un fiscal 
especializado  contra los integrantes de la organización que los intimidaron. Sin embargo, 
no ha habido resultados, pues  ningún líder ha sido encarcelado  y por el contrario, siguen 
atacando a la comunidad. 
A partir del día 3 de julio, fecha en que se reactiva la batalla del grupo de choque contra la 
población, la situación se mantiene tensa,  pues aunque se logró el repliegue de la “14 de 
junio”,  los vecinos  temen por su seguridad, ya que a pesar de haber denunciado ante las 
autoridades los abusos cometidos por esta organización, y después de que en este hecho 
violento en que hubo presencia policiaca incluyendo al ejército, y no hubo un solo detenido 
de la “14 de junio” que abiertamente portaban armas de fuego, nos queda claro que el 
gobierno no tiene el interés de resolver el problema, ni mucho menos tiene la intención de 
expulsar o encarcelar a los líderes y criminales agremiados de la “14 de junio”. 
En ese sentido las colonias organizadas  que apostamos en un principio al diálogo con las 
instituciones correspondientes y que no hemos obtenido una respuesta favorable, 
responsabilizamos al gobierno del estado por los daños que la población podamos sufrir 
ante los ataques de la organización criminal, pues  tenemos  la  certeza de  que la “14 de junio” 
no descansará hasta recuperar su poder y territorio perdido, y que como han demostrado, 
cuentan con un armamento que pueden utilizar impunemente, prácticamente con la 
aprobación del Estado. 
Después de los hechos del 3 de julio existe la amenaza del regreso de la organización con 
sus 40 mil agremiados que dicen tener, para quemar  cada una de las casas  de las colonias 
que los enfrentaron.  Por ello hacemos un llamado a la solidaridad, para que estén al 
pendiente de  la situación que se pueda presentar, y que en determ inado momento  nos 
apoyen y se sumen a nuestra justa y digna lucha. 
Frente a esta problemática manifestamos que  la organización  de las colonias unidas se 
mantendrá firme, y esperando que esta lucha se expanda en todos los territorios donde los 
grupos de  choque como la “14 de junio” tienen presencia, donde ellos han ganado poder 
por medio de la violencia, cobrando cuotas, derechos de piso, y apropiándose de los 
espacios públicos y la tranquilidad de las colonias.  
Vecinos de la Agencia municipal Vicente Guerrero y colonias Unidas de la Villa de Zaachila.